La artista, investigadora, curadora y docente Amalina Bomnin conversó en Ágora, de Radio UArtes, sobre Carne del mundo, una exposición que reúne experiencias personales, memoria, cuerpo y creación artística para pensar los procesos de duelo, transformación y reparación.
Su trayectoria atraviesa la historia del arte, la crítica, la curaduría, la poesía, la investigación y la enseñanza. Sin embargo, en su producción reciente el cuerpo adquiere un lugar central: no únicamente como materia, sino como un territorio donde permanecen las experiencias, los afectos, las normas sociales y las huellas que deja el paso del tiempo.
Carne del mundo retoma procesos que comenzaron años atrás y que adquirieron una nueva dimensión a partir de una ruptura personal. Desde allí, Bomnin vuelve sobre su propia historia para preguntarse por aquello que construye nuestra identidad y por la relación entre lo íntimo y el mundo que habitamos. La exposición convierte esa experiencia individual en una reflexión que puede ser compartida por otros cuerpos y otras memorias.
En sus obras aparecen también objetos cotidianos, archivos familiares, recuerdos de infancia y experiencias vinculadas con la migración entre Cuba y Ecuador. Elementos aparentemente pequeños adquieren nuevas lecturas cuando son puestos en relación con preguntas sobre lo femenino, los afectos, las imposiciones sociales y las distintas maneras de comprender una vida.
Pero uno de los puntos más potentes de su propuesta está en no convertir la herida en un estado permanente. Frente a una tradición del performance que muchas veces ha recurrido al dolor y la laceración del cuerpo, Bomnin propone también la caricia, el cuidado y el reencuentro con una misma. La posibilidad de reconfigurarnos constantemente aparece entonces como parte esencial de su proceso creativo.
Así, Carne del mundo comienza desde el duelo, pero no pretende permanecer en él. La exposición habla de recuperar la capacidad de mirarse, reconocer las propias transformaciones y continuar habitando el mundo desde otros lugares. El cuerpo guarda memoria, pero también puede convertirse en un espacio para volver a empezar.
La muestra de Amalina Bomnin fue inaugurada el 10 de septiembre en la Galería CIF de MZ14 y permanecerá abierta al público hasta el 21 de octubre de 2026, con entrada libre.